Un violento incendio se desató esta mañana del miércoles en el histórico Mercado Central de Concepción, consumiendo varios locales comerciales de la Galería Las Palmas, en un recinto que ya arrastra años de deterioro y múltiples emergencias similares.
¿Qué pasó en el Mercado Central?
Alrededor de las 09:30 horas de este miércoles, las alarmas comenzaron a sonar en el tradicional centro de abastecimiento penquista. Las llamas se propagaron rápidamente entre los puestos de verduras y abarrotes, generando una densa columna de humo negro visible desde varios kilómetros.
Bomberos de Concepción desplegó 8 compañías para controlar el siniestro que amenazaba con extenderse a todo el recinto. Los locatarios corrían desesperados intentando rescatar mercadería mientras el fuego avanzaba sin control entre las estructuras de madera.
¿Por qué se incendia tanto este mercado?
El Mercado Central de Concepción arrastra décadas de deterioro estructural. Las instalaciones eléctricas precarias, la acumulación de material combustible y la falta de mantención convierten al edificio en una bomba de tiempo que ya ha ardido en múltiples ocasiones. Mientras el Servicio de Vivienda y Urbanización continúa trabajando en un proyecto de reconstrucción de la cuadra completa, pero al que el Gobierno Regional le quitó los recursos para realizar las expropiaciones sin que hasta ahora haya claridad de cómo se realizarán las obras una vez que se termine con el diseño.
¿Qué dicen las autoridades?
El municipio de Concepción enfrenta una encrucijada: mantener un mercado que es fuente de trabajo, pero que representa un peligro constante, o buscar alternativas que respeten el valor patrimonial del edificio centenario.
Mientras tanto, los locatarios afectados esta mañana calculan pérdidas que superarían los $50 millones solo en mercadería destruida, sin contar la estructura de los locales ni el lucro cesante por el cierre temporal del recinto.
¿Qué viene ahora para el mercado?
Las autoridades sanitarias deberán evaluar si el recinto puede seguir operando en las actuales condiciones. Los comerciantes exigen soluciones definitivas: o una inversión real en seguridad y modernización, o la reubicación en un espacio que garantice condiciones dignas de trabajo.